El sector privado de América Latina se comprometió a crear un Centro de Información de Energía Sostenible, a nivel nacional y regional, para impulsar oportunidades de cooperación regional e integración, así como incrementar la eficiencia en el uso y la generación de energía.
La decisión fue adoptada durante el recién finalizado IV Foro del Sector Privado de la OEA, realizado en esta capital con la participación de representantes del sector privado de 24 países del hemisferio.
El centro pretende realizar y hacer público un inventario de recursos naturales de cada país y de lugares con recursos prometedores (hídricos, eólicos, geotérmicos, solares, marinos, biomasa, etc.)
De igual manera, dará información sobre tecnologías avanzadas, incluyendo mejores prácticas nacionales y regionales en el desarrollo de proyectos, así como la información necesaria para los posibles inversionistas.
Dicho en otras palabras, la pasividad y la complacencia nos están matando.
Raisa Banfield, arquitecta y líder activista que participa de varios grupos ciudadanos que buscan un desarrollo más equilibrado a través de la conservación de los recursos naturales, asegura que la respuesta de la sociedad ante este dilema ha pasado de tímida y escasa, a cada vez más consciente y comprometida.
Como miembros de una nación hemos reconocido que contamos con fuertes herramientas para enfrentar al interés económico de los gobernantes, que tanto afecta al entorno ecológico. "La información, el valor, el fundamentarnos en la verdad y en la Constitución Nacional y la solidaridad, son todos elementos imprescindibles para hacer frente a los poderes que generalmente se imponen y satisfacen intereses particulares en detrimento de los colectivos, afectando así nuestros recursos", manifestó.
Banfield está segura de que con el pasar del tiempo, en Panamá se hará notorio un incremento de los grupos activistas en pro de una causa, y que de hecho se convertirá en una "cultura activista", cuyas raíces implican un cambio de actitud personal.
En este sentido los jóvenes también juegan un papel importante. Siendo víctimas de las consecuencias de nuestro proceder erróneo en materia ambiental, su participación activa en la problemática es más beligerante y se convierte en un agente más transformador que 100 adultos juntos.