Datos
- Más de 7,200 habitaciones componen la oferta del turismo privado en la Isla, como el caso de Casa Vitrales, un pequeño hotel surgido como otros muchos al calor de las reformas económicas del presidente Raúl Castro.
- Abrimos con una habitación en 2009, mientras reformábamos el inmueble.
La nueva relación con Estados Unidos abre para la economía cubana un horizonte de posibilidades, si bien el impacto más inmediato se espera en el sector del turismo con el aumento de visitantes norteamericanos a la Isla.
“Hay estudios que hablan de que el número de turistas que entran en Cuba se duplicará cuando empiecen a llegar estadounidenses”, señaló el economista Omar Everleny, del Centro de Estudios de la Economía Cubana (Ceec).
Las cifras varían según los analistas, pero los más optimistas apuntan a la entrada de 3 millones de turistas estadounidenses anuales, en caso de que se levantase el embargo, tantos como el total que la Isla aspira lograr al cierre de 2014.
Sea cual sea el pronóstico, la capacidad hotelera de Cuba, con unas 60,000 habitaciones, se puede ver desbordada cuando EE.UU. levante las restricción a sus ciudadanos de viajar a la Isla, lo que beneficiará al incipiente sector de los alojamientos turísticos en manos de particulares.