Grandes empresarios internacionales aseguraron ayer al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que la crisis política por los casos de corrupción y las elecciones presidenciales de 2006 no afectarán sus inversiones en el país.
Lula participó ayer en Sao Paulo en un debate con representantes de 164 empresas de una treintena de países, a quienes pidió que inviertan en el país no sólo por los atractivos que ofrece su economía, sino como una forma de abrirse paso en otros mercados suramericanos.
"Estamos reconstruyendo la geopolítica y la infraestructura de una región que reúne más de 300 millones de habitantes, con un PIB superior al billón de dólares", expresó Lula.