Los mercados asiáticos vivieron una semana fatídica tras el desplome del martes en Shangai, que desencadenó una ola de fuertes pérdidas bursátiles en todo el mundo y evidenció la dependencia de la economía global con respecto a China.
De Hong Kong a Kuala Lumpur, de Tokio a Manila, las bolsas de Asia tuvieron uno de sus peores registros semanales, que ha hecho que sus índices se dejen todas las ganancias logradas desde comienzo de año y los han colocado en niveles no vistos desde julio de 2006.
El índice Morgan Stanley Capital International Asia-Pacific (MSCI), que analiza un millar de títulos, perdió esta semana un 3, 5% hasta los 142, 78 puntos, su mayor caída desde mediados de julio.
El "día D" para Asia fue el pasado miércoles, cuando el fuerte retroceso en Nueva York, al verse arrastrado por las pérdidas el día anterior del 9% en Shangai, hizo que algunas de las principales plazas sufriesen las mayores pérdidas desde los atentados de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
La potente bolsa nipona vivió una semana para olvidar después de haber marcado sus máximos en siete años hace menos de diez días y cuando los analistas ya se las prometían felices con el horizonte prometido de los 20.000 puntos antes de fin de año.
En el mercado de divisas de Tokio se fortaleció el yen frente al dólar en un 3%.
Semana bursátil fatídica
Países asiáticos tuvieron uno de sus peores registros semanales.