Los mercados financieros de EU se preparan para una semana de incertidumbre, centrada en la reunión de la Reserva Federal y la publicación de nuevos datos económicos, con el temor a nuevos atentados como telón de fondo.
Los analistas apuntaron que las sospechas de una posible responsabilidad de Al Qaida en los ataques del pa sado jueves en Madrid que el grupo terrorista reclama en una grabación de vídeo aún por autentificar, pueden tener impacto en sectores como el de transportes y el turismo, y afectar a la reactivación económica.
Las bolsas de Nueva York lograron recuperar la calma el viernes y cerrar con un alza significativa en todos sus indicadores, pero la semana se saldó con una caída del 3.4 % del Dow Jones de Industriales, y del 3.1% en el S&P500 y el Nasdaq, la mayor pérdida semanal desde finales de septiembre pasado.
Los inversores se han dejado llevar por el nerviosismo desde que el 5 de marzo se anunciaron unas cifras decepcionantes para el mercado laboral que pueden ralentizar el gasto de los consumidores.
El índice de desempleo en EU se mantuvo invariable en el 5.6% en febrero y tan sólo se crearon 21,000 empleos, cuando los analistas calculaban en torno a los 125,000.
Los analistas coinciden en que, mientras no mejoren las condiciones del mercado laboral, es poco probable que la Reserva Federal decida un incremento de los tipos de interés, aunque su presidente, Alan Greenspan, advirtió a principios de marzo que habría un alza sin precisar cuándo.
Las tasas de referencia están en el 1 %, el nivel más bajo desde 1958, tras un conjunto de reducciones iniciadas en enero de 2001 para alimentar el consumo y la inversión, y reactivar la economía.
Los atentados del jueves en Madrid introdujeron, además, un factor de volatilidad en el mercado petrolero, donde ese día los precios subieron, impulsados también por una revisión al alza de las proyecciones de demanda de la Agencia Internacional de la Energía.
El petróleo, que cerró la semana con un descenso motivado por la decisión del Senado de EU, aún pendiente de ratificaciones, de cancelar la entrega de 53 millones de barriles de crudo para las reservas estratégicas, puede fluctuar nuevamente por las noticias en el frente internacional.
Los atentados provocaron, por otra parte, una fuerte demanda de bonos del Tesoro estadounidense, considerados un valor más seguro en tiempos de turbulencias. Sin embargo, los operadores encontraron el viernes razones para vender tras la publicación del índice de confianza de los consumidores.