Sin vender. Así se encuentran más de 7 mil quintales de semillas certificadas de arroz, ya que los productores prefieren utilizar las semillas de cosechas pasadas, conocidas como "de tambucho", para abaratar sus costos de producción.
Las semillas "de tambucho", según un arrocero consultado, se utilizan una y otra vez, produciendo un desgaste genético que trae como resultado que el grano tenga una calidad no muy apta para el consumo.
Curiosamente algunos de estos productores aseguran que en el país "no hay disponibilidad de variedades de semillas certificadas".
Este año se contaba con 30, 283 quintales de semillas certificadas para vender a un precio que oscila entre los 35 a 40 dólares el quintal. Sin embargo, solo se comercializaron 21 mil quintales.
Aracelly González de Rodríguez, presidenta de la Asociación de Productores de Semillas de Panamá, manifestó que para un rendimiento de 110 quintales por hectárea es necesario utilizar semillas certificadas.
En la actualidad el rendimiento por hectárea ronda los 92 quintales.
González explicó que con las semillas certificadas el productor sólo tiene que sembrar dos quintales y medio, mientras que con la "de tambucho" unos cuatro quintales.
Vidal Aguilera, director del Comité Nacional de Semilla del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, sostuvo que los daños ocasionados por las malas prácticas que utilizan algunos productores son irreversibles.
Para el próximo año, dijo, se contará con más de 62, 245 quintales de semilla certificada.