El Comité de Finanzas del Senado dio ayer el visto bueno para que Timothy Geithner se convierta en el próximo secretario del Tesoro de EE.UU., pese a las irregularidades que cometió en su declaración de impuestos durante cuatro años.
El Comité aprobó a Geithner, quien actualmente es presidente del banco de la Reserva Federal en Nueva York, por 18 votos a favor y 5 en contra.
Para asumir el cargo, Geithner aún necesita la ratificación del pleno de la cámara alta.
Su confirmación en el puesto se ha retrasado debido a la revelación de que no pagó unos $34.000 en impuestos entre 2001 y 2004, cuando trabajó para el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El fisco hizo una auditoría de sus declaraciones de renta de dos años y Geithner abonó lo que debía en ese período, pero no saldó su deuda de los otros dos años hasta que el equipo del presidente Barack Obama descubrió las irregularidades. Los miembros republicanos del Comité de Finanzas saltaron a su yugular por ese tema en una audiencia el miércoles, pero no contaban con la fuerza para bloquear el nombramiento.