Dos influyentes senadores estadounidenses advirtieron ayer que el proyectado acuerdo de libre comercio con América Central podría ser rechazado si los países del istmo insisten en poner trabas discriminatorias a los productos agropecuarios de EU.
El apoyo para dicho acuerdo estaría en riesgo si no se resuelven temas sanitarios y de acceso a mercados que traban exportaciones agropecuarias estadounidenses a los países centroamericanos, dijeron los senadores Charles Grassley y Max Baucus en una carta entregada este viernes al responsable de Comercio Exterior, Robert Zoellick.
"Los negociadores centroamericanos están planteando demandas irreales en materia de acceso a mercados", afirmaron los dos senadores.
Grassley, republicano de Iowa, es el presidente del Comité de Finanzas, y Baucus, senador de Montana, es el demócrata de mayor rango en el mismo panel. Esas posiciones les permiten ejercer un control casi total sobre toda legislación relacionada con comercio. En su carta a Zoellick, los dos enfatizan que las tarifas y otras barreras impuestas a los productos agropecuarios estadounidenses incluyendo carnes vacuna y porcina, maíz, trigo y soya "deberían ser eliminadas tan pronto sea posible, y preferiblemente de inmediato", una vez que el tratado entre en vigor.
El acuerdo conocido como CAFTA por sus siglas en inglés está siendo negociado con Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y El Salvador. Zoellick anunció recientemente al Congreso que se propone incorporar también a República Dominicana.
Se proyecta terminar las negociaciones para fines de este año, con el objetivo de que sea ratificado a principios de 2004, antes de que entre en calor la campaña electoral de EU para las elecciones de noviembre de ese año. América Central aspira a proteger a sus agricultores retrasando el acceso a sus mercados de los productos agropecuarios estadounidenses.
Grassley y Baucus consideran que esa posición "indica falta de voluntad para negociar de manera constructiva" el tema de acceso a mercados para los productos agropecuarios. "Sin beneficios reales de acceso a mercados para los agricultores estadounidenses, (...) el apoyo para el CAFTA estará en dudas", dice su carta para Zoellick.