La española Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), propietaria de Aerolíneas Argentinas (AA), advirtió ayer que la situación puede volverse "absolutamente irreversible" si no se adoptan con urgencia las medidas oportunas para salvar la empresa.
"¡No pretendemos lanzar un ultimátum, sino salvar Aerolíneas!", afirmó el presidente de la SEPI, Pedro Ferreras, al lanzar un mensaje directo tanto al Gobierno argentino como a los sindicalistas que rechazan el Plan Director de la Sociedad Española para "salvar la empresa".
El Gobierno, los trabajadores y la sociedad argentina "no deben engañarse" al respecto y deben "saber cuál es la situación de la compañía, porque si no, y probablemente ya estemos en ello, la situación termina por volverse absolutamente irreversible", señaló.
Los gremios argentinos entraron en conflicto el pasado 24 de abril tras la determinación de la SEPI de despedir a unos 1,300 empleados, de una plantilla de 7, 000 trabajadores, retrasando sin plazos el pago de los salarios de abril.
neas Argentinas es propiedad de la SEPI en un 91,2%. El Estado Argentino tiene el 5,4% y los trabajadores de la empresa el 2,6%.
Si el conflicto llega a ser irreversible, la SEPI "quiere estar segura de haber puesto todos los medios" para salvar la empresa, agregó Ferreras.
La dirección de la SEPI estima que la suspensión de pagos que el Consejo de Administración de Aerolíneas tiene previsto anunciar el próximo jueves pondrá en "gravísimo peligro" el empleo en el seno de la empresa.
La SEPI sigue dispuesta a hacer "lo que sea necesario" para sacar adelante a Aerolíneas Argentinas, pero siempre que se adopten "las medidas necesarias para dar viabilidad a la compañía añadió Ferreras.
"Lo otro es simplemente engañarnos transitoriamente con un elevadísimo costo (de 30 a 35 millones de dólares al mes) pero sin solucionar nada", subrayó.
El máximo responsable de SEPI reconoció que realizar el anuncio de suspensión de pagos con antelación es "un tanto anómalo", pero explicó que la sociedad sólo confirmó una información ya suministrada por el Gobierno argentino.
Pese a esta situación, señaló que la SEPI hará "todo lo que sea necesario" para sacar adelante la compañía, aunque esto no supondrá una inyección de nuevos fondos si no se adoptan medidas para dar viabilidad a la empresa.
Al referirse a la jornada "anti-española" convocada en Argentina para el próximo miércoles, Ferreras dijo que se trata de una "reacción poco lógica", pues la entidad que preside se ha limitado a "diagnosticar" los hechos. El presidente de la SEPI solicitó a los sindicalistas argentinos que no aceptan el Plan Director que presenten una alternativa, recordando que entre 1996 y el 2001 la SEPI ha destinado a Aerolíneas Argentinas 350.680 millones de pesetas (1.817 millones de dólares), una cantidad que calificó de "tremenda".
A reglón seguido, dijo que ahora "es evidente que Aerolíneas Argentinas no tiene fondos propios para funcionar", indicando que en estos momentos la empresa está cesando en su actividad porque no puede pagar los costos de funcionamiento, lo que conlleva dejar de operar rutas y de obtener ingresos.