Economía

SHANGHAI, la China del Siglo XXI

Símbolo de la reforma y la apertura económica de un país que hizo realidad la profecía de Napoleón Bonaparte.


Cuando llegué por primera vez a Shanghai en 1986, miles de ciclistas chinos serpenteaban por las laberínticas y anacrónicas calles de Shanghai construidas por los colonizadores franceses, siguiendo el patrón de los sombríos callejones de Marsella.
La bicicleta era el único medio de transporte en Shanghai y en toda la República Popular de China y hombres y mujeres eran maestros consumados en el arte casi circense de circular sin chocar entre los recovecos de las callejuelas.
Dieciseis años después, en mi segunda visita a Shanghai en la segunda semana de junio, surgieron ante mis ojos bosques de rascacielos, anillos de puentes circulares, vertiginosas autopistas donde transitan centenares de miles de autos particulares.
De aquel viejo Shanghai de las huelgas catastróficas de los años veinte y de los desfiles ululantes de los enardecidos muchachos de la Revolución Cultural, ya casi no queda nada.
Hoy Shanghai es uno de los centros financieros, económicos y comerciales más importantes del mundo.
El Centro Industrial tiene más de 19,000 empresas manufactureras, facilidades de infraestructura, políticas preferenciales para la Zona Franca y el Parque Hi- Tech. Tiene la bolsa de valores más grande de China, donde se agitan más de 50 bancos extranjeros, 160 instituciones financieras de fondos extranjeros.
Mientras la bolsa de Nueva York se repliega en un edificio macizo, bajo y gris sucio, el edificio de la Shanghai Stock Exchange se yergue resplandeciente como un Concorde ante uno de los aviones de los hermanos Wrigth.
En once años de funcionamiento, la bolsa de Shanghai refleja una de las pruebas más convincentes de las reformas chinas y del gran salto en la apertura a la economía de mercado. Es el paso de la economía centralizada y colectivista de las comunas rurales de Mao Ze Dong a la construcción de una economía moderna.
Por los ventanales los visitantes atisban un mundo pujante de diagramas de colores que transmiten el movimiento de las acciones del mercado asiático y mundial. La Shanghai Stock Exchange es una organización gobernada por la Comisión Regulatoria de Servicios y Seguridades Financieras, basada en principios de " legislación, supervisión, autoregulación, estandarización".
El mercado total de capitalización de la SSE ascendió en 2001 a 2.7 trillones de yuanes( ocho yuanes por un dólar). Diciembre de 2001 finalizó con 34.19 millones de inversionistas registrados en la SSE, de los cuales el 99.51% fueron inversionistas individuales. Pero quizás lo que simboliza con más elocuencia el vertiginoso paso chino a la modernidad es el puerto de Pudong.
Situada en el centro de la faja de las ciudades costeras de China, y en la desembocadura del río Yangtze y el río Huangpu, Pudong tiene una superficie de 533 kilómetros y 1.63 millones de habitantes. Pudong es presentada por los planificadores de Shanghai como una zona nueva de nivel nacional, orientada al exterior, multifuncional, moderna y la estrella del Shanghai del siglo 21.
Combina finanzas, comunicaciones, turismo, ciencia, tecnología. Se asegura que ha atraído más de 6,600 proyectos de 70 países, con una inversión total de 34.3 mil millones de dólares. Allí están gemas de la tecnología occidental como GM, Intel, Bell, Sharp.
El plan quinquenal 2001 - 2005 tiene como meta que Pudong sea una zona clave en la que se den la mano el flujo de capital, mercancías, tecnologías, sobre todo de información. El tren bala que unirá Pudong desde el aeropuerto internacional al centro comercial de Shanghai se desplazará por el aire a una velocidad que lleva el ritmo de los cambios revolucionarios de Shanghai.


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93085
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América