Una batería de intervenciones sin precedentes impulsadas esta semana por Pekín rescató en dos días las bolsas de Shanghái y Shenzhen, que antes llegaron a perder tres billones de dólares, un tercio de su valor, en tres semanas y media.
Esta cantidad (unos 2.7 billones de euros) equivale también a casi un tercio del producto interior bruto (PIB) de China en 2014 (10.36 billones de dólares, según el Banco Mundial) o lo que es lo mismo, al PIB del Reino Unido, más que el de Brasil, dos veces el de España o unas 12.5 veces el de Grecia.
Después de que el Partido Comunista de China (PCCh) movilizase todo tipo de organismos oficiales, corredoras y empresas estatales bajo su control directo, incluida la policía, ambos mercados repuntaron. El jueves volvieron a subir y el viernes consolidaron su recuperación con ganancias que estuvieron cerca de un 10% en dos días, lo que es muy positivo para el país asiático.