Al menos ocho grandes empresas siderúrgicas de Brasil usan carbón de la selva amazónica para producir acero y han causado el derribo ilegal de millones de árboles en un negocio millonario.
Según un informe del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (IBAMA) de las 12 empresas ubicadas en los Estados de Pará y Marañón , al menos ocho de ellas usan cantidades de carbón superiores a las declaradas y no reforestan la selva.
El carbón se usa para calentar los altos hornos siderúrgicos y para fijar el carbono en el metal durante la primera etapa de fabricación del acero. Según grupos ambientalistas, la actitud de estas empresas puede acarrearles sanciones comerciales en el exterior.