Unas 500 plazas de trabajo podrían estar en peligro por la incidencia de la sigatoka que amenaza con destruir las plantaciones bananeras en las fincas independientes de Divalá.
Paulino Cedeño, secretario general del Sindicato de Trabajadores Bananeros de las Fincas Independientes, indicó que no es posible mejorar la calidad del banano en esta región, porque aún no se ha hecho efectiva la Ley 25, que ayudaría a los productores a elevar la calidad de exportación.
Admitió que luego de las negociaciones, solo se logró las prestaciones laborales pero eso no ha salvado la situación bananera independiente de Divalá; no obstante, ahora enfrentan el problema de la sigatoka. Ante esta realidad expresó que las plazas de trabajo están en peligro si las plantaciones se llevan a infectar en su totalidad, lo que agravaría la situación económica de la región.
A juicio de Cedeño, el control fitosanitario no es tan efectivo para controlar la enfermedad, porque los riesgos no son seguidos y la sigatoka es un problema que causa estragos, por lo tanto la producción no es grande y la calidad del producto ha bajado en los últimos meses.
Este medio intentó conversar con el director del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Tomás Armuelles, pero no fue posible. Por otro lado, funcionarios de Sanidad Vegetal, confirmaron que recientemente se efectuó una inspección en el lugar, no obstante se limitaron a informar que no estaban autorizados para brindar mayores detalles.
La sigatoka negra es causada por el hongo Mycosphaerella fijinsis. Los primeros síntomas de la enfermedad son manchas color café con borde amarillo. Estas manchas paulatinamente van ampliándose hasta que finalmente toda la hoja se necrotize. El daño económico del hongo reside precisamente en que reduce la capacidad fotosintética de la planta. El hongo se propaga a través de agua y viento.
La sigatoka negra causa una reducción significante en el área fotosintética de la hoja, pérdidas en el rendimiento de hasta el 50% y madurez prematura. El control tradicionalmente consiste en aplicación de fungicidas, pero se han reportado varios casos de resistencia a estos. El control químico de la enfermedad en las plantaciones comerciales eleva, además, fuertemente los costos de producción y no es tan accesible para los pequeños productores.
No existe realmente un control biológico de la enfermedad. El manejo de la enfermedad consiste mas bien en tratar de minimizar su propagación en el plantío eliminando brotes, a través del deshoje de hojas afectadas por sigatoka y mejor aún quemándolas. Pero como el hongo se propaga con el viento el manejo se dificulta cuando los vecinos no hacen lo mismo.