La oferta de empleos y el capital humano que registra la industria manufacturera en Panamá es una muestra fundamental de la creciente y pujante economía que posee el Istmo sobre los demás países de América Latina.
Esta actividad recaudó durante el primer trimestre del 2012 ingresos por el orden de mil 26 millones 916 dólares, un 5.9% de crecimiento con respecto al periodo anterior, cuando recibió ingresos por la suma de 969 millones 741 dólares.
Este crecimiento se debió, principalmente, al ajuste del salario mínimo efectuado y que entró en vigencia desde enero pasado.
Víctor Cruz, asesor económico del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), señaló que en días pasados Panamá se suscribió al Sistema Integrado Económico de Centroamérica (SIECA), lo que da como resultado buenas expectativas para la industria manufacturera, que aún se mantiene fuerte dentro del país debido a la competencia que existe de productos importados.
Alberto Pons, de Confecciones Comodoro, representante de la marca Guayaberas y Panabrisas Corona, agregó que la industria de la confección ha decaído enormemente, pero no desde ahora; la desaparición de los aranceles durante el gobierno del expresidente Guillermo Endara (QEPD) y la reapertura de los mercados de importación durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares fueron dos de los factores que influyeron de manera enorme en esta caída.
“Todo indica que el sector de la confección seguirá creciendo dentro del producto de la exportación, debido a la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, que dará una ventaja comparativa con los demás países de la región, porque aumentarán nuestras exportaciones a ese país”, dijo.
Agregó que el turismo, en los últimos años, ha jugado un papel fundamental en la industria de la confección.