Con una siembra de 10 hectáreas y la liberación de cuatro variedades de arroz en el año 2010, el proyecto de biofortificados continúa dando sus frutos, con la distribución de semillas en áreas rurales y de extrema pobreza en Panamá.
Luis Saldaña, director del Centro Oriental del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (IDIAP), manifestó que en el 2011, el centro distribuyó 17 quintales de semillas de arroz biofortificado. El centro trabaja en la distribución de estas semillas con la fundación Pro Niños de Darién.
Saldaña explicó que posterior a la entrega de la semilla a los pequeños agricultores, se les da la capacitación por parte de funcionarios del IDIAP, para que desde los niños hasta los adultos tengan conocimiento de cómo debe ser sembrado y manejo el producto. “La intención es que las personas que realizan los cultivos obtengan las semillas para su posterior siembra y producción”, destacó el funcionario.Saldaña agregó que Pro Niños de Darién trabaja con al menos unas 5 mil escuelas de la provincia, lo que hace más fácil que las semillas lleguen a las áreas apartadas.
Los estudios del proyecto en el área de Río Hato, provincia de Coclé, también dieron buenos resultados, en donde posterior a la liberación de las variedades de arroz, 150 quintales fueron distribuidos para su validación. Esto, con el apoyo de entidades como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y Senacyt.
En la provincia de Coclé, de igual forma, se distribuyeron las semillas de arroz biofortificado, de las que -por ejemplo- en la comarca Ngäbe-Buglé, unos 800 productores recibieron este tipo de semillas por medio de la Red de Oportunidades en el año 2011.
Actualmente, entre los proyectos del IDIAP está el continuar con biofortificados en maíz, camote y frijol. El año pasado, en Darién, se distribuyeron unos 12 quintales de semillas de maíz. Los biofortificados son productos con cantidades altas de proteínas como el zinc y el hierro.