El índice de precios al consumo en Estados Unidos subió un 0,2% en abril, menos de lo esperado, pese a la carestía de los alimentos, que experimentaron la mayor alza en 18 años, informó ayer el Departamento de Trabajo.
En marzo, los precios que pagan los consumidores fueron de un 0,3%, la misma cifra que los expertos habían vaticinado para el mes de abril.
En los últimos doce meses los precios se han elevado en un 3,9%.}
La inflación subyacente -que excluye a los alimentos y la energía- subió un 0,1% el mes pasado, cuando los economistas habían previsto un 0,2%, la misma cifra que en marzo.
En los últimos doce meses, la inflación subyacente ha crecido un 2,3%.
La moderación se debió al mantenimiento de los precios de la energía durante el mes de abril, después de que registraran un aumento del 1,9% en marzo.