El Banco de Japón (BOJ) bajó ayer los tipos virtualmente a cero, en un movimiento inesperado y sin fecha de finalización que intenta apuntalar la recuperación económica y contrarrestar la persistente deflación nipona.
La entidad emisora decidió por unanimidad bajar el precio del dinero a un rango de entre el 0 y 0.1%, con lo que vuelve a adoptar su política de tipos a cero, a la que recurrió por última vez entre 2001 y 2006.
El Banco de Japón indicó, en un comunicado, que mantendrá está política hasta que lo juzgue oportuno para conseguir una estabilidad de precios a medio y largo plazo, aunque recordó que se pueden producir desequilibrios.
Asimismo, anunció que estudiará un ambicioso programa por valor de cinco billones de yenes (43.500 millones de euros) para adquirir bonos del Gobierno y otro tipos de activos e inyectar nuevos fondos a una economía necesitada de estímulos.