El presidente George W. Bush no respalda un plan de una comisión federal para modernizar la infraestructura eléctrica de Estados Unidos, responsabilizada por el apagón que afectó a más de 50 millones de estadounidenses y canadienses durante 36 horas, según The Washington Post de ayer.
La propuesta de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) quita autoridad a los reguladores estatales y a las grandes compañías, y es políticamente impopular, indica el Post.
El plan llama a la creación de organizaciones de transmisión regionales para controlar el flujo de energía en las líneas estatales, y a supervisar una modernización del sistema de transmisión, añade.
"La FERC concita mucha oposición", dijo un alto funcionario del gobierno que maneja asuntos energéticos, quien pidió no ser identificado. El senador republicano Richard Shelby amenazó con bloquear la aprobación de una ley energética pendiente en el Congreso a menos que sus correligionarios apoyen congelar por tres años la propuesta regulatoria.
Al adherir a la postura de Shelby, Bush se pone contra su propio elegido para dirigir la FERC, Pat Wood III, indicó la fuente citada por el diario. Los asesores de Bush dicen que la legislación de energía impulsará la inversión en el sector aliviando la regulación, y alentando a empresas locales y extranjeras a se propietarias de líneas de transmisión, señaló el periódico.