Jeff Green (Bloomberg) / @PanamaAmerica
Tras años de evitar enfrentamientos, el movimiento sindical estadounidense se está reafirmando.
Desde los puertos de Los Ángeles hasta las plantas automotrices de Detroit, los sindicatos exigen una retribución por los sacrificios que, según dicen, contribuyeron a reactivar la economía.
Los trabajadores petroleros abandonaron sus puestos de trabajo en demanda de aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo. Los trabajadores portuarios paralizaron los puertos de la Costa Oeste.
El personal de las terminales petroleras del Puerto de Long Beach, California, amenaza con ira la huelga.
En Detroit, los dirigentes sindicales que se preparan para mantener negociaciones contractuales este año reclamarán el primer aumento que recibirán los trabajadores veteranos del sector automotor en una década.