Economía

Sindicatos sobreviven a privatizaciones


Dentro del desarrollo económico de un país la organización y capacitación efectiva de los trabajadores de todos los sectores es importante y necesario. En Panamá la presencia sindicalista, como sector organizado de la población trabajadora siempre ha estado presente pero con el paso de los años se ha ido debilitando, quizás no en beligerancia pero si en militancia y en el importante proceso de modernización que requiere como cualquier organización de estos días.
Los sindicatos surgen producto del desequilibrio social que hay en la relación entre el capital y el trabajo, el sindicalismo busca a través de la organización equilibrar sus necesidades con el poder empresarial, evitando la sobreexplotación de la empresa privada contra los trabajadores por medio de la justicia laboral, explicó Augusto Castillo, director de Convergencia Sindical.
Dijo que hoy el sindicato sigue teniendo la misma importancia que en sus inicios porque no ha terminado aún la tendencia del capital a explotar a los trabajadores, destacó que mientras exista la mentalidad empresarial de existir y enriquecerse recurriendo a la explotación de los trabajadores, seguirán existiendo los sindicatos.
Para Castillo, el Estado ha estado muy lejos de ofrecer una protección adecuada a los trabajadores y añadió que tanto el Código de Trabajo como la propia Constitución establecen la protección de los sindicatos por el Estado sin embargo, esto no ha pasado de ser "letra muerta".
"El Ministerio de Trabajo en representación del Estado protegen al capital con aquel slogan de que flexibilizando las normas laborales es que se logra la creación de empleos, atrayendo capital extranjero, lo que sin embargo luego de transcurrir tres décadas no es mucho lo que se ha logrado en la generación de empleos" manifestó.
No obstante, considera que "los salarios son cada vez más bajos, son más precarias las condiciones de trabajo y de salubridad de los trabajadores que en años atrás".
La cantidad de trabajadores que existían protegidos por ejemplo, por Convenciones Colectivas desde las décadas del "70 y "80 han bajado considerablemente (cifra que no precisó) lo que indica que existe esta tendencia del Estado.
Se registra retroceso en materia del derecho de los trabajadores y reconocimiento de las normas básicas que existen a nivel internacional de lo que debe ser la relación entre los trabajadores y las empresas, añadió.
A través de la ley del Seguro Educativo creada en 1971, se asignó una parte de lo que se recauda a través de estos seguros, un 5% a los sindicatos, sin embargo, esto "jamás" ha sido entregado en su totalidad a las organizaciones sindicales y en algunos casos el gobierno ha entregado la cantidad que han considerado necesaria , que siempre es mucho menor de la cantidad que debe ser", aseguró Castillo.
Además expresó que han sido entregadas a las organizaciones que en su momento el gobierno ha considerado que son las más favorables a su programa de gobierno.
Castillo consideró que en este período ha habido más consistencia en la entrega de esas partidas pero siguen estando muy lejos de lo que debe ser.
Destacó como ejemplo de ello que el seguro educativo asignado para las organizaciones sindicales el año pasado estaba por el orden de los B/.2 millones, a todo el movimiento sindical, incluyendo la parte que se utiliza para el funcionamiento del Instituto de Estudios Laborales (IPEL), que es parte del propio Ministerio de Trabajo se entregó alrededor de B/.700 mil .
La tendencia de los sindicatos en cuanto al número de trabajadores afiliados a estas organizaciones va en descenso, Castillo manifestó al respecto que cuentan con el mismo número de afiliados de hace 10 años, no pasa de 200 mil.
Argumentó que esto se debe a que el fenómeno de la globalización ha penetrado mucho en todos los sectores de la sociedad y los sindicatos no han escapado a esta situación, el trabajador no busca aglutinarse en sindicatos, hoy se considera que la persona puede resolver sus problemas de manera individual a través de la eficiencia, la capacidad intelectual o técnica , lo que calificó como un error pues "la tendencia de las empresas contraria a la de los trabajadores es fusionarse, aumentando su poder económico y las grandes concentraciones de capitales que ha generado la globalización".
En Panamá, con una economía pequeña pero que crece, la discusión no es si hay crecimiento económico sino mas bien, si hay desarrollo social. Hoy más que nunca es necesario que los trabajadores se integren a los sindicatos.
EXPERIENCIA CON PRIVATIZACIONES
En cuanto a la participación de los sindicatos en las instituciones estatales recientemente administradas por empresas privadas, Castillo señaló que existen experiencias menos malas como las de los antiguos IRHE e INTEL que lograron mantener sus organizaciones sindicales, sin embargo estos sindicatos debieron "hacerse rodear" por el mayor número de sindicatos posible además de la sociedad civil, porque estas fueron privatizaciones que incidieron en toda la población.
Considera que la tendencia de estas empresas será con el tiempo, remover áreas donde el sindicato tenga influencias y deshacerse de todo el personal que tenga alguna relación con el sindicato.
Por lo que "es un reto de estos trabajadores el conservar la beligerancia, la capacidad de acción y mantener la cantidad de afiliados con que contaban al momento de la privatización.
En tanto que las experiencias más malas fueron las de Cemento Bayano, los puertos de Cristóbal y Balboa, y más recientemente los ingenios en los que se barrió con la organización sindical que operaban, pareciera que están entre las políticas del gobierno, permitir al capital conseguir sus intereses, pasando por alto los derechos de los trabajadores, según Castillo.
Los sindicatos, igual que el resto de las instituciones del país necesitan de una renovación que lo coloque al nivel de los acontecimientos que se suscitan hoy, producto de la globalización, a través de nuevas formas de contratación que existen en el mundo y nuevos tipos de trabajos que surgen.
El sindicato como toda institución debe actualizar su desempeño estableciendo una permanente consulta entre la cúpula, los dirigentes de alta jerarquía, y la base como una nueva forma de entender para qué existen los sindicatos, otro cambio importante es ir más allá de lo tradicional ofreciendo otro tipo de soluciones y facilidades al trabajador o algún mecanismo de alternativas como una forma de sindicalismo moderno que no siga siendo visto más que una solución, como un problema; y convertirse en una organización autogestionaria, brindar ciertos servicios a los trabajadores y a la vez desarrollar actividades que le permitan autofinanciarse.
El movimiento en general debe abocarse a cambios urgentes, incluso a nivel estructural, construir un sistema sindical donde todas las estructuras estén articuladas y puedan en algún momento ofrecer una posición política que sea considerada y respetada por todos los sectores del país, enfatizó.
INVERTIR EN EDUCACION
Entre tanto, Genaro López, dirigente sindical del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares- SUNTRACS manifestó que la inclinación de algunos dirigentes por participar en actividades políticas ha ido debilitando la credibilidad de los trabajadores en los sindicatos, porque cuando estos ingresan a un sector de este tipo privan sus intereses personales y no los colectivos.
Para López resulta importante invertir en la educación de los trabajadores para hacerlos más eficientes, aumentar sus conocimientos, mejorar ingresos, hacerlos más productivos y promover la calidad en el desempeño de sus funciones en la empresa.
SUNTRACS invierte más de B/.80 mil dólares anuales en capacitación de trabajadores.
Según López, SUNTRACS era un sindicato que no pertenecía a ninguna central, en estos momentos sabe que necesita de una instancia superior para mantenerse, la mayoría de las centrales se han unido al gobierno de turno, pero consideramos que el movimiento debe tener independencia, señaló.
SUNTRACS, con otras centrales de sindicatos de trayectoria, como los sindicatos bananeros de Puerto Armuelles, han formado la Confederación de Unidad Independiente para crear uno que busca fortalecer al sector sindicalista.
Actualmente SUNTRACS cuenta con 31,384 trabajadores afiliados pero López considera que si hay una baja en el número de miembros sindicales a nivel global.
FACETA
Antonio Vargas, subdirector de trabajo del Ministerio de Trabajo dijo que el Estado protege, por ley el desarrollo de la función de los sindicatos como medios que contribuyen al sostenimiento y bienestar de los trabajadores .
Señaló que el Estado cree en la organización sindical dentro del sistema de la economía capitalista que es una realidad con la que se tiene que aprender a convivir.
Vargas manifestó que el Estado protege a los sindicatos siempre y cuando sus objetivos se centren en propiciar el mejoramiento económico, social y de ambiente laboral, y recalcó que el Estado no protege política sindical alguna.
Para Vargas, como una manera de demostrar que el Estado cree en la organización sindical ha creado condiciones más propicias con la ley 44 para la formación de organizaciones se ha establecido un mínimo de 40 personas para la conformación de sindicatos para que los trabajadores de empresas pequeñas tengan también la oportunidad de participar en estas organizaciones.
A través del Instituto Panameño de Estudios Laborales (IPEL), el Estado, distribuye a las centrales obreras un porcentaje del 5% para educación sindical que por acuerdo de los mismos sindicalistas es manejado por el propio Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO).
Vargas destacó que existen cerca de 500 organizaciones sindicales pero no todas están activas. Sólo entre el 10 y 13% de los trabajadores panameños están sindicalizados.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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