Ayer se inauguró la VI Exposición Industrial promovida por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).” Este evento, es una expresión de que nuestro país cuenta con mujeres y hombres que con su optimismo y confianza consideran que la industria es la actividad que genera más y mejores puestos de trabajo, contrario a los que piensan que Panamá debe ser un país exclusivamente de servicio e importado”, señaló el presidente del SIP Rafael Stanziola.
Stanziola aseveró que la industria manufacturera, pilar de la economía panameña desde 1998, empezó a debilitarse y en los actuales momentos refleja una pérdida de 8,000 puestos de trabajo, equivalente a 60 millones de dólares en salarios anuales.
El empresario dijo que esto se debe a la rebaja abrupta del piso arancelario, más allá de los niveles acordados con la Organización Mundial del Comercio (OMC).
De acuerdo con el presidente del SIP, la falta de gradualidad y la no reciprocidad que no tomó en cuenta el gobierno anterior fueron, entre otras, las causas que más impactaron negativamente a la industria, afectando a sectores que tradicionalmente aportaban importantes beneficios a la economía, entre los que podemos mencionar, la industria de la confección, la cual dejó sin empleo, a más de 5,000 trabajadoras.
Destacó que “el grupo de empresarios que integran el Sindicato de Industriales de Panamá, nos hemos propuesto que este sector, que aporta el 8% del Producto Interno Bruto (PIB) y genera 40,000 puestos de trabajo, vuelva a ocupar el sitial que le corresponde”.
“Reconocemos que el gobierno de la Presidenta Mireya Moscoso ha demostrado un especial interés por el sector, manteniendo un diálogo constante con el Sindicato de Industriales, que nos permiten encauzar a la industria por senderos de desarrollo, como ente generador de riqueza y promotor de un mejor desarrollo socio económico para el país”, reclacó Stanziola.
Durante los últimos ocho meses, “hemos trabajado con dicho Ministerio, en la elaboración de un Anteproyecto de Ley para el Fomento y Desarrollo Industrial”.
Stanziola indicó que este instrumento, no es más que una equiparación con las legislaciones de otros países sobre esta materia, quienes han impulsado su sector industrial estableciendo políticas de estímulo a la producción, potenciando la productividad como base que les permita ser más competitivos, de acuerdo con las nuevas reglas que impone la globalización.
El presidente del SIP precisó que “debemos tener presente que para los países industrializados, es precisamente el desarrollo de esta actividad productiva, lo que les permite ofrecer mejor calidad de vida a sus habitantes, mejores expectativas de crecimiento y generación de riquezas para su propio bienestar”.
Todos estos países exhiben un inventario de estímulos a la producción industrial, que atraen, tanto a inversionistas nacionales como extranjeros.
Este precisamente ha sido, es y será el objetivo de los hombres y mujeres que desde el inicio de la República hemos emprendido la actividad industrial en Panamá.
Panamá, no escapa a las nuevas políticas comerciales internacionales y no podemos aislarnos de las nuevas corrientes económicas. Es por ello que, estamos poniendo especial atención el proceso de negociación Centroamérica y la posible negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos de Norteamérica, a las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), así como a los acuerdos Bilaterales o de Intercambio de Listas del productos como los que se adelantan con la República Dominicana, Colombia, México y Taiwán. Además, vislumbramos también, la posibilidad de hacer este intercambio con Ecuador, Bolivia y Perú.
Stanziola detalló que el SIP tiene como objetivo de trabajar de la mano con el sector agropecuario, industrializando sus productos, transformándolos, dándoles valor agregado para dejar en nuestra economía el potencial de generación de riqueza que tienen dichos productos, los cuales lamentablemente en su mayoría son exportados como materia prima.
“Si Panamá quiere aprovechar los retos que le depara el mundo globalizado, tiene que actuar con eficiencia y prontitud hacia la exportación de bienes manufacturados”, agregó.
Es por ello que, reiteramos una vez más que, el Anteproyecto de Ley de Fomento y Desarrollo Industrial, que proponemos, no es más que una equiparación con la legislación de otros países sobre esta materia.
La realización del II Foro demuestra que los objetivos trazados el año pasado fueron en gran medida cumplidos, sin embargo el grado de realización de tareas impuestas dejó un espacio para mejoras.