La crisis brasileña ha provocado pánico en la economía mundial y más en el área de los países latinoamericanos, que estudian las medidas más adecuadas para continuar sobreviviendo en el mercado.
Uno de los países que ha mostrado una mayor inquietud tras la crisis brasileña fue Argentina cuyo presidente Carlos Saúl Menem, ha considerado que una de las formas de evitar los descalabros económicos en los países que cuentan con su moneda es la dolarización.
Para Menem la crisis del Brasil a la larga podría afectar a Argentina y a los países que forman parte del Mercosur.
Ante los movimientos que se puedan efectuar para acoger este sistema, la pregunta es ¿será la dolarización panameña lo más adecuado para la región?.
Según Marco Fernández miembro de INDESA, para que Brasil se mantuviera era necesaria una disciplina fiscal y una reducción del gasto interno, por ello su sistema colapsó.
Para dolarizar la economía frente a perturbaciones externas las tasas de interés interna deben ser muy altas, pero esta medida podría provocar una recesión.
Si se logra dolarizar América Latina se puede evitar que las autoridades monetarias de cada país tengan un poder discrecional para alterar el tipo de cambio, o sea el valor de la moneda local en termino de moneda extranjera.
Fernández explicó que es una aberración de los gobiernos exigirle a los ciudadanos utilizar la moneda local , lo que es considerado como un monopolio, pero afortunadamente se ha logrado desplazar estas ideas utilizando el dólar que es considerada como una moneda fuerte en los mercados internacionales.
Marco Fernández indicó que el caso panameño será estudiado por los países del área latinoamericana, ya que la dolarización existente en Panamá es totalmente diferente a lo que se puede poner en marcha en cualquier país de la región que desee efectuar cambios en la utilización de monedas por el dólar.
El economista expresó que el sistema monetario panameño mantiene una inflación baja que es considerada una de las más bajas del mundo.
Dijo el economista que Panamá mantiene una tasa de interés muy baja en comparación a Argentina y al mismo Brasil, pues su sistema de dolarización es perfecto, además en Panamá no existe el riesgo de devaluación con respecto al dólar americano, todo ello produce un ambiente muy apropiado para la inversión nacional y extranjera.
Además la situación panameña se presta para la expansión de créditos, no así los países como Argentina donde hoy día la tasa de interés es de un 18% y Brasil con un 35%, en tanto la tasa de interés para préstamos en Panamá se encuentra entre el 10% a largo plazo.
Marco Fernández dijo que en Argentina se podría estar pensando en un sistema de dolarización no como el panameño, sino adoptar uno bajo sus necesidades y condiciones, que es lo que se denomina una caja de reconversión, la cual consiste en la existencia de moneda local que es respaldada por el dólar en el Banco Central.
Si la región latinoamericana se piensa dolarizar, debe enfocarse en el modelo panameño, porque no se requiere de la devaluación de una moneda, y ello sería aplicable a los países que no cuentan con una disciplina fiscal.
El economista de INDESA expresó que Panamá cuenta con una denominación de riesgo-país mucho más bajo que el del resto de los países del área centroamericana porque no hay temores sobre las tasas de interés.
Por otra parte, Fernández indicó que quienes están en contra de la dolarización, sostienen que con este tipo de medidas se pierde la efectividad de la política monetaria, pero esto no quiere decir que el crecimiento de los países se vea afectado a largo plazo.
Fernández expresó que hay quienes consideran que con un sistema de dolarización como el panameño, no se cuenta con un banco central y ello provocaría la pérdida de ingresos fiscales.
Por su parte, Mario de Diego, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá, dijo que el estudio de "dolarización" del área suramericana solicitada por el presidente Menem, no es una idea nueva , y que trabajar con una sola moneda ofrece muchos beneficios: se elimina la cantidad de especulación y fluctuaciones en términos de moneda individual de cada país que lo único que logran es hacer mas complejas las transacciones financieras y comerciales.
De Diego argumentó que en el caso de Argentina la "dolarización" significa que el gobierno estableció que la moneda argentina (el peso) se mantendrá a la par con el dólar norteamericano.
Esta decisión tiene un costo para el Estado porque implica mantener reservas en dólares que respalden su moneda .
Menem recomienda al resto de los gobiernos, sobre todo del MERCOSUR, el mercado regional más grande de Latinoamérica que adopten ese sistema de dolarización es decir, fijar la paridad de sus monedas nacionales con el dólar, que de lograrse significaría desarrollar las operaciones comerciales en base a una moneda similar.
En el caso que el MERCOSUR acepte el sistema de dolarización, servirá de modelo para el resto de los mercados regionales como el Mercado Común Centroamericano y el Mercado Andino, para más adelante unificar todos los mercados con el fin de construir un Area de Libre Comercio desde Canadá hasta Argentina.
A Panamá desde todo punto de vista le convendría este proceso de "dolarización" y realizar todas las operaciones comerciales en base a una sola moneda sobre todo porque es el único país latinoamericano que cuenta con una dolarización absoluta .
El que Latinoamérica llegue a dolarizarse como Europa logró una moneda en común (euro), ello sería un proceso mucho más largo, difícil y complejo, ya que el prejuicio de falta de soberanía por ausencia de moneda nacional será uno de los obstáculos más grandes en estos países, esta fue una etapa que Europa superó hace muchos años y hasta ahora es que logra unificar su moneda.
De Diego concluyó que en la medida que el euro se convierta en una moneda de uso internacional compitiendo con el dólar podría elegirse entre cualquiera de las dos para un proyecto de este tipo.
BANCA PANAMEÑA NO SUFRIRA POR CRISIS BRASILEÑA
Por otra parte Mario de Diego, dijo que la condición de la banca panameña es satisfactoria.
Destacó que la banca panameña cuenta con alta liquidez, no hay problemas de restricciones de créditos ni tasas de interés como en otros países en los que se están pagando de 10 a 30% de interés mensual .
En Panamá hay una tasa perfectamente normal de acuerdo con los mercados internacionales.
De Diego destacó que aunque no se cuenta con cifras oficiales observa que los bancos panameños aumentaron sus ganancias durante 1998, la cartera de préstamos creció de manera extraordinaria y quizás pueda repetirse en 1999.
El crédito de los bancos en Panamá a estos países representan más del 50% de los préstamos que otorga el Centro Bancario Internacional de Panamá.
En tanto el Ministro de Economía y Finanzas Fernando Aramburú Porras, dijo que Panamá no está aislada de las dificultades de la economía mundial, y la crisis del Brasil no ha causado mayores inconvenientes debido a que el país cuenta con un sistema monetario y financiero que evita las devaluaciones y que el gobierno emita moneda.
Aramburú Porras señaló que el área de la economía panameña que sufriría bajas sería la Zona Libre de Colón, por las transacciones que efectúa transacciones con países suramericanos.