El sistema brasileño de telecomunicaciones no sufrirá una crisis similar a la que sacudió el sistema de abastecimiento de electricidad el año pasado, garantizó este martes el presidente en ejercicio de la Agencia Nacional del sector (Anatel), Antonio Carlos Valente.
"Eso no ocurrirá", afirmó enfáticamente el funcionario, saliendo al cruce de los rumores sobre la existencia de un documento ya analizado en el máximo nivel del gobierno brasileño que alertaba sobre una inminente crisis en el modelo de privatización utilizado en el sector.
En una conferencia de prensa, Valente admitió que "es obvio que el modelo brasileño precisa de ajustes", pero puntualizó que eso no significa que sea malo o que esté al borde de la crisis. "Es uno de los mejores modelos del mundo", aseguró el funcionario. Valente comentó apenas que a la Anatel llegan habitualmente documentos "defendiendo intereses privados contrariados. Lo que no se entiende es que alguien se haya movilizado a raíz de un documento que defiende intereses privados específicos".
También en 1989, el BBV pagó 0.65 millones de euros (109 millones de pesetas) a Hausser y Menet por trabajos electorales para el PSOE por facturas a las que tenía que haber hecho frente Filesa.
Ese mismo año, el Gobierno socialista adjudicó al BBV la gestión bancaria del dinero manejado por los juzgados. Cuando estalló el caso, dos años más tarde, Toledo ya había muerto y el banco decidió cargar sobre él todas las responsabilidades.