¿Qué tan fuerte es este supuesto en monopolios y oligopolios?
La soberanía del consumidor como supuesto, se conceptúa en la capacidad que posee el consumidor para poder escoger la relación precio cantidad que mayor utilidad le brinde. De esta manera puede escoger entre varias opciones, sin embargo, la condición sine qua nom en esta relación es que existan varias opciones en el mercado.
Este supuesto no aplicaría en el caso de estructuras de mercados imperfectos como por ejemplo monopolios, duopolios, oligopolios. Veamos el caso del monopolio, oligopolio u otras estructuras donde no exista suficiente competencia, la soberanía del consumidor no podría operar, de hecho no habría opciones para escoger.
Ante esto, el Estado puede coadyuvar al consumidor eliminando las distorsiones que provocan los fallos del mercado mediante leyes antimonopolio y la defensa de la competencia, o mediante regulación directa. Sin embargo, no puede hacer mucho para eliminar estas estructuras imperfectas en si mismas, sino fomentar la competencia.
En el caso de Panamá, por ejemplo en el precio del gas licuado de uso en el hogar, el Estado procura que las familias pobres tengan acceso a este, a través de un subsidio al cilindro más pequeño de 25 libras. Pero que pasa en los mercados de estructura oligopólica como en los alimentos como la leche, los granos y otros, donde la mayoría de los procesadores, molineros y productores pertenecen a alguna asociación y estas no pueden ser demandadas porque no son agentes económicos según la Ley. He aquí donde reside el problema, los consumidores no forman parte de una gran asociación, necesitan del Estado y pronto.