Société Générale (SG) tuvo 947 millones de euros de beneficio el pasado año, un bajón del 81,2% respecto a 2006, que se explica por las pérdidas de 3.351 millones que sufrió en el cuarto trimestre a causa del fraude excepcional que el banco francés atribuye a su ex operador de mercados Jér me Kerviel.
Si se excluyera el impacto de ese fraude, estimado exactamente en 4.911 millones de euros antes de impuestos, el beneficio anual habría sido de 4.167 millones, subrayó SG en un comunicado.
Pero más allá del ya conocido como "caso Kerviel", la entidad financiera tuvo que encajar 2.600 millones de euros de reducción de valor y pérdidas (2.200 millones sólo en el cuarto trimestre) por su exposición a la crisis de las hipotecas inmobiliarias de alto riesgo en Estados Unidos.