Otro de los objetivos de gobierno de Ricardo Martinelli es desarrollar los destinos de lujo de sol y playa para turistas.
Según sus cálculos, los viajes de sol y playa podrían crecer 14 a 18% por año con $600 a $800 millones en el PIB anual y 45,000 a 70,000 nuevos empleos en las regiones Central y Occidental.
El tamaño relativo de Panamá y las limitaciones del clima realzan la necesidad de atraer al creciente segmento de turismo de lujo, que comprende el 25% de los ingresos del turismo mundial, argumenta.
El creciente consumo de viajes en las economías emergentes, el aumento de los gastos en viajes de los “Baby Boomers” norteamericanos, y la creciente diversificación de los mercados probablemente apoyen el crecimiento de Panamá en este sub-segmento, conjetura.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Panameña de Hoteles (APATEL), Sara Pardo, dijo a Panamá América que el plan “es muy ambicioso” y se plantea de manera “coherente” con el plan maestro diseñado por la anterior administración del cantautor Rubén Blades.
“No somos reconocidos aún en el mundo”, comentó, al tiempo que aseguró que en los próximos dos años se abrirán 7,000 habitaciones nuevas.