La primera antena de telefonía móvil alimentada por energía solar y eólica entró en funcionamiento en la localidad indígena de Piriatí, en Alto Bayano, gracias a una inversión de al menos $60,000 financiada por la empresa Cable & Wireless +Móvil.
De acuerdo con el creador del sistema híbrido, el ingeniero de C&W Yimis Gutiérrez, esta facilidad permite a la empresa cumplir con su compromiso social de dar la oportunidad de comunicarse a comunidades remotas en donde no llega la luz eléctrica.
Por su lado, el director nacional de Telecomunicaciones de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), Manuel Trotiño, dijo a Panamá América que esta iniciativa es “loable” porque “se usa energía renovable y se da servicio a áreas de difícil acceso”.
Troitiño consideró que las empresas deben solicitar apoyo al gobierno para que se creen incentivos para la adquisición de los equipos que usan estas tecnologías y así masificar su aprovechamiento.
En tanto, Gutiérrez detalló que la combinación en el uso de la energía solar y la del viento permite que la antena acumule en las baterías de la radio base unos 500 kilovatios mensuales, con lo que puede dar servicio hasta 2,000 clientes en un rádio de 14 kilómetros, que abarca parte de la carretera hasta la comunidad de Ipetí Colono, a unas dos horas al este de la capital.
El gerente de Infraestructura de C&W, Nicanor Jaen, explicó que la instalación de la antena se hizo luego de firmarse un acuerdo con la comunidad indígena, representada por sus líderes.
Elías Arosemena, gerente de Desarrollo de +Móvil, adelantó que las próximas antenas se levantarán en la comunidad indígena de Porvenir, capital de la comarca Kuna Yala, a orillas del Mar Caribe, y en Sona, en la provincia central de Veraguas.
C&W ya usa la energía solar en 240 puntos del país para telefonía fija.