El líder campesino francés José Bové, uno de los representantes del movimiento contra la globalización, pidió ayer, a la Comisión Europea que prohíba los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y que reforme la política agrícola. Bové se entrevistó en Bruselas con el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, ante quien defendió una revisión completa del órgano de resolución de disputas comerciales dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El líder sindical, que relanzó ayer, una nueva campaña para erradicar los OGM, declaró sobre el mecanismo de resolución de conflictos comerciales de la OMC que "no funciona más que para los fuertes". "Una decisión que vale para un país debe valer para todos y no sólo para los dos que tienen un conflicto", declaró Bové en conferencia de prensa.
El sindicalista, cuyo nombre está ligado al saqueo en 1999 de un restaurante de la cadena estadounidense McDonald"s en Francia y a la lucha contra los efectos de la globalización sobre el comercio, aseguró que es necesario que haya una "estructura jurídica de apelaciones independiente de la OMC". Bové dijo que esa institución debería ser, para el comercio, "una especie de Tribunal Penal Internacional".
El líder sindicalista lanzó un llamamiento a favor de la reorientación de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea y dijo que Europa "debe comprometerse a suprimir todas las subvenciones a las exportación". Bové aseguró que la reforma de la PAC tendría que garantizar que hubiera un número "suficiente" de agricultores y ganaderos en cada región de la UE, pero también tener en cuenta la protección de los consumidores.