Tres fondos de pensiones de Indiana, que poseen cerca de 42 millones de dólares de los 6.900 millones de dólares en préstamos garantizados de Chrysler, pidieron ayer al Tribunal supremo de EE.UU. que aplace la venta de esta empresa a Fiat.
Los fondos presentaron la solicitud de aplazar el acuerdo ante la jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg, encargada de estos temas en la Corte de Apelaciones de Nueva York.
La juez podría actuar de motu propio o enviar el caso al pleno de la Corte formada por nueve magistrados.
Una decisión de este tipo, en caso de que la petición se elevara al pleno tendría que ser aprobada por cinco de los nueve miembros del Supremo.
La petición se produce después de que el pasado viernes el Tribunal Federal de Apelación de Nueva York aprobara la autorización judicial concedida a Chrysler para que el grupo automovilístico, que se declaró en bancarrota el pasado 30 de abril, venda la mayor parte de sus activos a un grupo liderado por la italiana Fiat.
Esa corte confirmó la autorización del Tribunal de Bancarrotas de Nueva York.
Bancarrota.
El fabricante estadounidense de automóviles Grupo Chrysler se declaró en bancarrota el pasado 30 de abril después de que un grupo de acreedores se negara a cancelar 6.900 millones de dólares de deuda a cambio de recibir 2.000 millones en metálico.