Estados Unidos instó a China a una guerra abierta contra la extendida piratería de patentes y derechos de autor como una forma de reducir el creciente desequilibrio comercial que se ha transformado en un tema electoral en EU.
Pekín necesita hacer mucho más para combatir la falsificación que ha perjudicado seriamente a las empresas estadounidenses y a los trabajadores, dijo el secretario de Comercio, Don Evans, durante una visita de cuatro días a China.
"Hay necesidad de hacer muchos más esfuerzos, poner muchos más recursos en la protección de los derechos de propiedad intelectual a lo largo del país", dijo Evans a los periodistas.
Las autoridades chinas necesitan hacer más en los niveles provinciales y de las ciudades, dijo, dos meses después que el vice primer ministro chino, Wu Yi, prometiera a Evans en Washington intensificar la adopción de medidas en contra de la falsificación.
El propio Consejo de Estado de China estimó que el valor de mercado de los bienes falsificados en China alcanza cerca de 19,000 a 24,000 millones de dólares anualmente.