El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, pidió ayer al presidente de Estados Unidos que no "destruya" Wall Street con su buscada reforma del sector financiero, en vísperas de que el propio Barack Obama vaya a esa ciudad para explicar sus intenciones.
"Nadie está proponiendo que la gente no pague su justa proporción de impuestos, pero no tiene sentido práctico seleccionar un sector y hacerle pagar una cantidad desproporcionada", dijo Bloomberg sobre las entidades financieras asentadas en Nueva York, durante una entrevista emitida por la cadena CNN, en la que defendió que discriminar y gravar en exceso su actividad podría ahuyentarlas.
"La primera norma de la política fiscal es que no se puede gravar a los que tienen la opción de irse", apuntó.
"Si segregas a un sólo sector, o lo destruyes o se va", añadió el alcalde, que ayer se quejó de que no se le había avisado de que Obama visitaría el jueves Nueva York, sino que se enteró por blogs.
"Sinceramente, es algo duro enterarse antes de que lo anuncien. Por lo que ahora sé, ellos avisaron y mi oficina no me lo había dicho", argumentó Bloomberg.