1 Tradición. Esta empresa se fundó en 1907. En un principio, el negocio se basó en darle a los constructores del Canal de Panamá productos en esa época. En ese tiempo, donde las cosas se hacían en base a trueque, alguien decidió intercambiar con mi bisabuelo café y este decidió tostarlo y dárselo a las personas mientras estas esperaban sus provisiones. De allí comenzó el gran negocio del café de esta empresa. Por el año 1925, nace el envase que hoy día conocemos, de color amarillo y negro. Este surge cuando en un seminario en Estados Unidos se discutían las señalizaciones de tráfico de este país. En esta discusión se dijo que la combinación amarillo-negro era de advertencia y después de esto se decidió el diseño del empaque.
Durante todos estos años hemos sido muy consistentes en mantener la calidad del producto, lo que nos ha hecho favoritos entre los panameños. Muchos de los consumidores dicen que antes que todo está la tradición. El año pasado crecimos en dos dígitos, esto no solo se ha debido al café, sino que como compañía hemos ido ampliando nuestras redes de cobertura y distribución, y sobre esto se han sumado compañías a las que nosotros le distribuimos sus productos.
2 Pasión por el trabajo. Las personas que están en los diferentes puntos de la empresa sienten la pasión de estar aquí, y esto se logra trasmitir en cada uno de ellos. Hay un sentido de querer hacer las cosas bien. El recurso humano de esta empresa está en los niveles más altos. Hemos sido una compañía familiar durante años, pero a la vez el crecimiento de la compañía ha ido forzando a profesionalizarla más. Hoy se cuenta con 12 gerencias que básicamente están liderizadas por profesionales panameños. Nuestra cultura manifiesta que las gerencias tienen que involucrar al personal para que sea participativa en los procesos.
3 Marca de panameños. Café Durán no es una marca de nosotros, sino de cada uno de los que nos consumen. De allí que muchas personas pelean porque se mantenga la calidad del producto. En el extranjero, Panamá se ve como cuna de cafés especiales. A pesar de que producimos muy poco café es muy reconocido a nivel internacional, donde es muy bien pagado.
Este país produce alrededor de 250 mil a 300 mil quintales de café al año; el mercado doméstico consume entre 180 mil y 200, mil quintales. Por ejemplo, Costa Rica produce 3.2 millones y Colombia entre 18 a 20 millones de quintales. Para nosotros hay poco café, por lo que cubrimos primero el mercado local antes de exportarlo, es muy importante cuidar este mercado. Esto hace que el panameño se tome el mejor café que se toma en la región. Al tener nuestros vecinos más café lo que pasa es que exportan todo el café bueno y para los lugareños se queda el café no exportable. En los últimos años, se han dado concursos de café, en los que se han pagado hasta 200 dólares la libra del café de Panamá.
4 Calidad del café. Este es un tema muy debatido, pero el secreto que nuestros abuelos nos inculcaron era que había que ser consistente en la taza de café. Este producto es de carácter vegetal, que se cosecha entre octubre y febrero y luego se almacena durante todo el año. Durante este periodo las características del café difieren. Al cambiar esto, el sabor también varía.
Prácticamente, nuestro secreto es mantener durante todo el año el mismo sabor. Aquí entran variantes como el grado de tueste, la forma como se almacena el grano, cómo se procesa, cómo se lava, cómo se clasifica.
5 Investigación y desarrollo. Siempre estamos tratando de ver los empaques más novedosos que puedan aportar más al producto. Hace 12 años lanzamos los “coffe stores”, antes no había lugares exclusivos para el consumo de café de calidad.
Siempre innovamos en qué otras variedades de café o en qué forma les gusta tomar el café a los panameños. Por ejemplo si es más fuerte, suave, molido o tostado; si quieren café con sabores o instantáneos. En fin, cada una de las variedades que en un momento dado las personas puedan requerir. Constantemente, hacemos estudios de mercado para entender cómo evoluciona las tendencias de las personas, ya que es diferente la tendencia en el área metropolitana que en el interior del país. Antes, el café sólo se tomaba por la mañana, hoy se toma a cualquier hora del día. El consumidor se ha ido sofisticando cada vez más. Hoy las personas exigen diferentes bebidas como un late, un capuccino, entre otros. Es por esto que cada día vamos evolucionando y buscando la manera de satisfacer lo que demanda el exigente mercado local.