La aerolínea Southwest informó ayer que canceló unos 300 vuelos programados en todo el país de sus 79 aviones Boeing 737 para inspeccionarlos después de que se rajara el techo de una de esas aeronaves en un vuelo desde Phoenix (Arizona) a Sacramento (California).
El avión, que llevaba 118 pasajeros y cinco tripulantes, aterrizó el viernes de emergencia en la ciudad de Yuma, sin registrar más inconvenientes.
“La seguridad de nuestros clientes y empleados es nuestra preocupación principal y estamos muy aliviados porque no hubo heridas graves”, señaló en un comunicado Mike Van de Ven, vicepresidente ejecutivo y jefe de operaciones de Southwest.
La portavoz de la aerolínea Brandy King aconsejó a los pasajeros que verifiquen su vuelo antes de ir a los aeropuertos.