La agencia de medición estadounidense Standard & Poor"s (S&P) reafirmó hoy la calificación para Venezuela a pesar de la renuncia como presidente del país de Hugo Chávez, y mantuvo sus perspectivas a medio plazo en negativas. La calificación de S&P para la deuda en divisas a largo y corto plazo de la República Bolivariana de Venezuela es "B", el quince escalón de los 23 con que cuenta el sistema de la compañía.
Graciana del Castillo, analista de S&P, explicó en un comunicado de prensa que la renuncia de Chávez es el final de una serie de acontecimientos extraordinarios que debilitaron las instituciones públicas y aumentaron el descontento popular.
"Todavía queda por ver si el gobierno de transición tendrá la capacidad política de llevar a cabo medidas de reforma estructural y de estabilización necesarias para reactivar la economía y mejorar las pésimas condiciones sociales en las que viven 80 por ciento de los 25 millones de venezolanos", agregó.
La partida de Chávez debe disminuir las tensiones en el corto plazo, permitir que se reanuden las exportaciones petroleras y estimular el retorno de algunos fondos que han dejado el país, al apoyar la deuda y la moneda venezolana, el bolívar, dijeron los analistas.
"Los próximos acontecimientos en el frente político serán clave para el mercado, pero mientras tanto prevemos ser testigos de un fuerte desempeño de los activos venezolanos", dijo David Lubin, analista de mercados emergentes de HSBC.
"Puede regresar mucho dinero a la economía y eso generará cierta estabilidad económica", dijo Luke, de Brunswick. "Pero no estoy seguro de que éste sea el fin de la crisis; podría ser el comienzo del fin, pero existe una verdadera falta de liderazgo en Venezuela", señaló.