En un seminario organizado por el Banco Mundial (BM), en paralelo con la asamblea anual conjunta de los dos institutos de Bretton Woods, Fischer calificó la crisis argentina como "una tragedia" para un país que había hecho tantos progresos en la década de los noventa.
Fischer, quien renunció al FMI para asumir una vicepresidencia corporativa en el Citigroup hace dos años, estimó que Argentina enfrenta tres alternativas:
La más optimista: un acuerdo provisional con el FMI ahora, y una nueva negociación para otro acuerdo con quien gane las elecciones en marzo del 2003.
La intermedia: que no se logre ningún acuerdo ahora, y que el gobierno de Eduardo Duhalde le deje el problema a quien gane en marzo.
Que no haya ningún acuerdo ahora ni en marzo, y Argentina se vea forzada a seguir vadeando la crisis por sí sola.
Fischer dijo que la alternativa más probable es esta última, porque en su opinión "Argentina no ha logrado el consenso nacional necesario para respaldar el marco legal racional" que requiere el FMI para apoyar un programa económico sostenible.