El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) brasileño subió por primera vez desde diciembre de 2013, al pasar de los 64.4 puntos registrados en abril a los 67.9 anotados en el mes de mayo, según informó ayer la Fundación Getulio Vargas (FGV).
Pese a la mejora de las perspectivas, este dato contrasta con el registrado en el mismo mes del año pasado, cuando el índice marcaba los 74.4 puntos, es decir, 6.5 puntos por encima del dato publicado este martes.
Para la FGV, un centro privado de estudios económicos, los consumidores han comenzado a recuperar el optimismo sobre el futuro de la economía, pese a que las últimas proyecciones realizadas por analistas consultados semanalmente por el Banco Central apuntan que el producto interior bruto (PIB) brasileño se contraerá un 3.83% en 2016.
"Por primera vez desde diciembre de 2013, el consumidor no es tan pesimista", señalan expertos.