El Estado debe invertir en educación y promover el emprendedurismo para lograr una sociedad productiva y menos dependiente del organismo central, coinciden economista y empresario.
Para el empresario y miembro de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede) Roberto Troncoso, el Gobierno debe refocalizar su gasto social y tomar medidas que impulsen el crecimiento de los individuos.
Esto luego de que el informe económico y social del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) correspondiente al 2015 señalara que el Estado asignó un presupuesto de $10 mil 870.8 millones en gasto social, lo que representa el 48.4% del gasto público total.
De esta suma, unos $922.8 millones (48%) iban dirigidos a transferencias condicionadas, como programas 120 a los 65, Red de Oportunidades, Beca Universal, entre otros, y otros $476 millones (52%) a subsidios a empresas como transporte, servicio eléctricos, intereses preferenciales y viviendas.
No obstante, del total de lo presupuestado se ejecutaron $9,481.6 millones, lo cual representó 18.2% del producto interno bruto.
Ante esto, Troncoso sostiene que los gobiernos deben ser facilitadores, y permitir que la empresa privada, bajo las leyes, pueda desarrollar sus proyectos y convertirse en generadora de empleos.
Para el empresario, entregar un apoyo económico sin garantizar el desarrollo del individuo significa crear "una especie de sociedad parasitaria, acostumbrada a depender del organismo central".
Reiteró que los programas del Estado deben enfocarse en desarrollar el emprendedurismo, el interés de buscar un trabajo y la disposición a ser mejores personas.
En tanto, para el economista Juan Jované, la refocalización de los subsidios debe partir de la distinción entre el apoyo económico que tiene un fin político de los que tienen un sentido social y económico.
Jované sostiene que los subsidios que tienen un sentido real son aquellos dirigidos a educación, salud y seguridad alimentaria.
Del total de lo designado en el 2015 en gasto social, el 39.5% estaba dirigido a salud, 26.4% a educación, 16.7% a trabajo social y seguridad social, mientras que el 14.9% a programas multisociales y 2.4% a vivienda.
"Es mejor vincular la seguridad alimentaria con la educación, que becas universales que no tienen un sentido general", dijo.
Para el miembro de la Apede, la sostenibilidad en el tiempo también es una situación que debe analizar el Estado.
"En gran medida, el aporte que hace el Canal de Panamá está destinado a subsidiar una parte de la sociedad", afirmó.
A esto, Jované agrega que si el Estado no logra asegurar una buena posibilidad en el mercado laboral a los jóvenes, en el futuro tendrá un exceso en las pensiones no retributivas.
Indicó que en la actualidad, el 39% de la población urbana es informal y no está en el sistema de seguridad social, lo que a futuro representaría que más del 40% de la población estará cobrando 120 para los 65.
Jované sostiene que el empleo hace que más personas participen en la seguridad social como contribuyentes.
A esta realidad no son ajenas las autoridades. Para el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), revisar las 110 leyes de exoneración, subsidios y distribución de recursos que rigen en el país es prioridad si pretende cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para la erradicación de la pobreza.
Para Jované, el exceso de subsidios a los sectores vulnerables no es el único problema que tiene el país. Reiteró que "Panamá es uno de los países que menos cobra a la gente de altos niveles de ingresos".
Gasto social
48% del total del monto destinado al gasto social está enfocado en las transferencias condicionadas.
52% son montos de subsidio a empresas por servicio que prestan a menor costo.