Los subsidios y otros tipos de asistencia gubernamental se mantienen como una característica central de la política comercial e industrial de China, según un análisis publicado ayer por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Se sabe que esas ayudas existen y son considerables, pero el organismo comercial reconoce al mismo tiempo, que carece de cifras que permitan cuantificar su magnitud porque, entre otras cosas, carece de datos sobre la asistencia pública o subvenciones que otorgan directamente los gobiernos provinciales.
“Hay ciertos elementos de la política comercial de China que no son realmente muy transparentes”, declaró Masahiro Hayafuji, autor principal de la revisión de la política comercial de China, un ejercicio al que los países de mayor peso en el comercio mundial deben someterse cada dos años, como parte de sus compromisos con la OMC.
El analista mencionó que China no ha notificado sobre los subsidios y otras clases de ayuda por parte de las administraciones locales, por lo que “es difícil decir si han aumentado o disminuido”.
Sin embargo, reconoció que por la dimensión territorial del país, podría tratarse de un problema relacionado con la “dificultad de recolectar la información”. Agregó que, de manera general, “China no está aumentando el proteccionismo”, aunque dijo que sí se ha recibido información oficial sobre el aumento de medidas para favorecer las exportaciones.
Sobre el primer exportador mundial (segundo si se considera a los 27 países de la Unión Europea como un bloque) y segundo por la talla de su economía, tras EE.UU., el informe de la OMC señala que en los últimos años las exportaciones chinas se recuperaron, aunque de manera lenta, y que esta tendencia se explica en gran parte por el paquete de estímulo fiscal que el Gobierno de Pekín aplicó en el pasado.
Las ventas chinas al exterior se recuperaron así menos rápido que las importaciones.
Economía china se recupera
- La economía de China se enfrenta a una incontestable ralentización, augurada por la decisión de las autoridades de rebajar las previsiones de crecimiento al 7.5 % para 2012 y los años siguientes. Actualmente, el consumo interno está perdiendo dinamismo.