¿Quiénes merecen justificadamente los subsidios?
El subsidio es un mecanismo redistributivo para ayuda directa a la población de menores ingresos, sin embargo, algunos economistas señalan que los subsidios representan estímulos artificiales que pueden modificar el sistema de asignación de recursos.
En el 2007, entre los subsidios que ayudaron al consumo de los pobres tenemos: el subsidio al consumo de energía eléctrica hasta 500 KW al mes (los pobres no tienen aire acondicionado) que fue de $37.7 millones; el subsidio al cilindro de gas de 25 libras, cubre la diferencia entre el precio de mercado y el precio regulado (los pobres no tienen grandes estufas) fue de $57.7 millones, y el subsidio al combustible para el transporte público fue de $ 3.5 millones (los pobres se movilizan en bus).
Los subsidios coadyuvan a las familias de menores recursos y a ciertas empresas para salvar la producción y los puestos de trabajo que genera.
En ningún caso, los subsidios deben concederse por paternalismo, es decir, cada vez que un sector económico provoca pérdidas en su gestión el Gobierno debe subsidiar.
No es una solución eficiente del óptimo de Pareto (le quito recursos a unos para darles a otros).
Para ciertos sectores que se benefician del proteccionismo arancelario, barreras comerciales e incentivos fiscales, no es equitativo ni eficiente conceder subsidios, es claramente paternalismo,claro.
La idea es darle al sector que merezca y justifique el subsidio.