Dentro de los próximos días los superintendentes de bancos de la región centroamericana y República Dominicana se reunirán para analizar el consenso logrado en materia del acuerdo de Basilea II, en días pasados.
En la reunión del Consejo de Superintendentes de bancos de Centroamérica y República Dominicana, participará la superintendente Delia Cárdenas, según informó un vocero de la institución.
El encuentro de los reguladores del sistema bancario se llevará a cabo, luego que el Comité de Supervisión Bancaria en Suiza anunció un consenso sobre el acuerdo de adecuación de capital denominado Basilea II, tras varios años de negociación sobre el tema.
Hasta el momento es muy poco lo que se conoce sobre el contenido del documento final que será divulgado a finales del mes de junio, de este año.
En Panamá solo 4 ó 5 instituciones bancarias tienen la capacidad de poner en práctica todas las condiciones que establece el acuerdo, ya que la mayoría no cuenta con el nivel de capital para provisiones de carteras de crédito que exigirá el nuevo reglamento de Basilea II.
Uno de los mayores temores del sector bancario en Panamá y toda la región es que este podría encarecer las operaciones de la banca, e igualmente llevar a muchas instituciones a fusionarse con otras de mayor tamaño, con el fin de no desaparecer del sistema.
Por otro lado, tal y como estaba planteado en el acuerdo el nivel de créditos al exterior puede disminuir, toda vez, que los bancos tendrán que buscar clientes en países con grado de inversión, es decir, con calificación de riesgo soberano de triple AAA, para no tener que disponer de un mayor porcentaje por posibles pérdidas.
Esto puede significar una disminución de instituciones bancarias, sin embargo, para unos un fortalecimiento del sistema.
El acuerdo de Basilea II elabora nuevas garantías internacionales al sector bancario, y suplanta Basilea I.
El nuevo estatuto entra en vigencia a principios del año 2007, según acordaron las autoridades de los países más industrializados en la reciente reunión en Suiza.
Durante el encuentro se discutieron algunas de las divergencias planteadas por los reguladores financieros de EU, que pedían al Comité de Basilea modificaciones en el cálculo de provisiones de riesgos, argumentando que supondría una carga adicional para los bancos.