El arbitraje solicitado por Estados Unidos en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para fijar el valor máximo de sus eventuales medidas de represalia comercial contra la Unión Europea (UE), por su política sobre transgénicos, ha sido suspendido por acuerdo de las dos partes.
Así lo confirmó ayer un portavoz del organismo multilateral, que en 2006 declaró que la legislación europea sobre organismos genéticamente modificados era contraria a las reglas comerciales internacionales.
Bruselas recibió un plazo para cumplir ese dictámen, que expiró el pasado 11 de enero, pero EE.UU., al igual que Canadá y Argentina, que también son partes demandantes en este caso, acordaron suspender temporalmente sus acciones y extender ese plazo.