La petrolera OGX, controlada por el magnate brasileño Eike Batista, comunicó ayer al mercado que suspendió el pago de unos 45 millones de dólares en intereses referentes a títulos emitidos en el exterior y que vencieron ayer, martes.
La significativa noticia fue recibida en el mercado de São Paulo como un primer paso hacia una posible declaración de quiebra de la compañía, que en total tiene emitidos bonos por un valor cercano a los 3,600 millones de dólares, con vencimientos que llegan hasta el año 2022.