Taiwán compartió su experiencia en el desarrollo económico basado en las pequeñas y medianas empresas, que superan el millón en la isla, en el 36 Congreso Internacional de Pymes, inaugurado hoy.
Ante un mundo incierto, "las pymes necesitan estabilidad en el ambiente macroeconómico y político, un gobierno activo y políticas efectivas", señaló el director de la Asociación de Pymes en Holanda, Benne van Popta, en la conferencia inicial, en la que predijo unos años venideros difíciles.
Por parte taiwanesa, la alcaldesa de Kaohsiung, Chen Chu, resaltó la experiencia de adaptación y transformación de las pymes taiwanesas, su esfuerzo de mejora tecnológica, transición a "agujeros de nuevas oportunidades" y creación de marcas internacionales.
El despegue en el llamado "milagro económico taiwanés" "se debió a las pequeñas y medianas empresas, que emigraron en grandes cantidades a China en la década de 1990 y que ahora, con la firma de un acuerdo de libre comercio, desempeñarán un papel más importante en el desarrollo chino", dijo a Efe uno de los organizadores del congreso, Mike Hung, dirigente empresarial isleño.
La experiencia de las pymes en Taiwán ha sido muy positiva, contribuyendo al reparto de los beneficios del desarrollo, y "la emigración a China convirtió a alguna de ellas en gigantes, como Foxconn", la fabricante de los iPods e iPads de Apple, apuntó Roscher P.P. Lin, director de la Asociación de Pymes de Taiwán.