Los tambores de guerra con los que Estados Unidos amenaza a Irak retumbaron esta semana en las mayores bolsas latinoamericanas, y su eco debe marcar el ritmo de los negocios en los próximos días, según los analistas financieros.
El buen comienzo de año que registraron los principales mercados de la región no tuvo continuidad en las últimas sesiones, en las que el nerviosismo por las consecuencias que traería una nueva guerra en el golfo Pérsico volvió a pasearse por las ruedas de negocios.
La bolsa de Sao Paulo fue la más perjudicada al perder su índice Ibovespa el 4.6 por ciento en las últimas cinco jornadas, mientras que el IPC de México bajó el 2.34 por ciento.
En cambio, el Merval de Buenos Aires alcanzó una leve apreciación del 0,24 por ciento, por las ganancias que produjo a comienzos de semana la expectativa de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Para los analistas, el flojo desempeño de las plazas de América Latina en las últimas jornadas refleja la preocupación de los inversores no sólo por el impacto negativo de lo que parece un inminente ataque militar de Estados Unidos a Irak, sino también por las nuevas señales de debilidad de la mayor economía del mundo.
Los inversores temen que si estalla un conflicto bélico en el golfo Pérsico los inversores externos corran a sacar su dinero de los mercados emergentes y busquen refugio en lugares que ofrecen menos riesgos para el capital, como Estados Unidos y Europa.
"Cuando ocurre cualquier turbulencia en un país que domina la economía mundial, como Estados Unidos, la percepción de los inversores es que hay quedarse quietos y evitar al máximo países que ofrecen alto riesgo para su dinero, como los emergentes", dijo a EFE el analista Michel Campanella, de la corredora Socopa.
Agregó que si finalmente se produce una guerra en Irak, la cautela de los inversores se reflejará en una reducción de los flujos de capital hacia los mercados emergentes, lo que debe dificultar las captaciones externas de gobiernos y empresas, provocará un aumento de la cotización del dólar y dejará con poca liquidez a los mercados de acciones.
"Existe la posibilidad de guerra (en Irak), lo que afecta a todos los mercados pero en especial a los emergentes", dijo por su parte la directora de la corredora AGK, Miriam Tavares.
Para los especialistas, el panorama de las plazas de la región puede complicarse todavía más si se confirma que la economía estadounidense sigue sin levantar cabeza, como señalan algunos indicadores.