Panamá se ha convertido en un centro de operaciones para diversos negocios nacionales e internacionales que han transformado al país en un atractivo para las inversiones.
Panamá facilita la creación de empresas mediante el aumento de la eficiencia en el registro, según datos del Banco Mundial.
En cuanto al número de procedimientos, comparado con los demás países de la región latinoamericana, Panamá se encuentra en el primer puesto.
Sin embargo, los indicadores e informes mundiales señalan que se necesita trabajar en aspectos como el cumplimiento de contratos, pago de impuestos y contrato de trabajadores, en los cuales mantenemos una deficiente calificación.
Para los inversionistas, uno de los temas que necesita amplia mejoría es el cobro y pago de impuestos, indicando que los trámites son demorados y a veces poco atinados con la era digital.
Actualmente, el Gobierno trabaja en la creación de una oficina para tramitar los cobros de aquellos que más tributan.
La idea es buena, aunque tampoco deben olvidarse de aliviar las filas para los miles de panameños que pagan impuestos.
Una oficina parece una solución, pero la misma debe estar dotada de eficiencia para lograr trámites correctos en un tiempo indicado.
Quedan tareas pendientes como: Registro de propiedad, mejoras en la obtención de crédito, protección de los inversores, comercio transfronterizo y el cierre de una empresa.
Pero hay que reconocer que ya se está empezando con el pago de impuestos.