Las tasas de interés que se aplican a las tarjetas de crédito en Brasil son “un disparate que tiene que desaparecer”, afirmó el ministro de Hacienda, Guido Mantega, en una entrevista que publica ayer el diario “O Estado de Sao Paulo”.
Un ciudadano gasta con la tarjeta de crédito y paga intereses del 10 u 11% al mes y esas son tasas indignantes, declaró Mantega, quien sostuvo que esos tipos no se han reducido a pesar de un fuerte y sostenido proceso de recortes de los intereses de referencia que impulsa el Banco Central.
“Son tasas muy elevadas” que preocupan, sostuvo el ministro, quien apuntó que el Gobierno está atento, por lo que es bueno que ellos (los bancos) se preocupen también.
Manifestó que el Gobierno actúa dentro de la ley, pero aclaró que le gustaría una reducción de esas tasas para que el consumidor no sea penalizado.
En su opinión, el riesgo que presenta la economía brasileña es mucho menor que hace unos años, por lo cual esos disparates deben desaparecer y dar paso a tasas más realistas y adecuadas a la situación del país.