A pesar de los esperanzadores informes suministrados por el Ministerio de Planificación sobre la disminución de un 1% en el índice de desempleo en 1997 y sus halagadoras predicciones para 1998, los comerciantes del país ven con preocupación que este renglón mantenga un nivel aproximado de 13.5%.
De acuerdo al presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, Edgardo Carles, esta situación es más preocupante si se consideran los efectos adversos que puedan producirse por motivo de las reducciones arancelarias, especialmente en el sector agropecuario, que por su naturaleza es un gran generador de empleo.
Precisó que en el sector laboral se observa que durante 1998 se realizarán nuevas contrataciones colectivas en diferentes sectores, por lo que es de mucha importancia crear las condiciones para que el proceso de negociaciones, entre empleados y empleadores, sea efectuado en un ambiente estable.
El presidente de la Cámara de Comercio agregó que a nivel exportable los productos dependen mucho de todos y cada uno de los costos que inciden en su producción.
Es por ello que la privatización de los servicios públicos como el IRHE e IDAAN deben ser tratados de forma distinta a la utilizada en la venta del INTEL, donde el precio ofrecido al Tesoro Nacional fue la consideración de mayor importancia en la adjudicación final de dicha entidad.
Agregó que la adjudicación de estos servicios públicos por privatizar debe ser efectuada tomando en cuenta aquellos proponentes que ofrezcan el mejor servicio al costo más económico dentro de un sistema eficiente y de libre competencia.
Por otro lado, manifestó que el sector comercial, que ha experimentado un crecimiento durante 1997, espera seguir promoviendo la competitividad, en consecuencia llama la atención para evitar que se establezcan barreras no arancelarias como el etiquetado en español y los trámites burocráticos de importación, incluyendo los de cuarentena y los registros sanitarios.