
La inflación en Panamá empieza a disminuir, lo que se constituye en una buena noticia para los consumidores que han visto en los últimos años una notable alza en los precios de los productos de la canasta básica de alimentos.
Este año la inflación terminará por encima del 4%, mientras que en 2014 descenderá a un nivel cercano al 3.5%, según estimaciones ofrecidas ayer por el Departamento de Estudios Económicos del banco BBVA.

Si tomamos en cuenta que la inflación se situó el año pasado en 5.5%, podríamos decir que la misma experimentará una reducción de 1.5%. Esto significaría que los consumidores obtendrían un ahorro en esa misma proporción.
Los motivos de esta baja los explica Mauricio Hernández, economista del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) Research, al señalar que el aumento en los precios tiene dos componentes. Uno de carácter estructural, o sea que debido al crecimiento de la economía, que promedia 9.7% anual en los últimos dos años, impulsada por las obras de infraestructura que se ejecutan tanto en el sector público como privado y que ha llevado a que en el país la tasa de desempleo baje a un nivel histórico de 3.5% en la población de 25 años y más. Esta situación impulsó el consumo, o sea la demanda de productos y servicios, lo que a su vez generó que la inflación creciera.
Pero también incidieron factores exógenos. Hernández lo atribuye en gran medida al incremento en el precio internacional de los cereales, ya que Estados Unidos disminuyó su cosecha por problemas climatológicos, además de que en la zona agrícola del mar Negro asiático la producción fue deficiente.
Sin embargo, para finales de 2012 los precios de los cereales empezaron a bajar, lo que repercutió positivamente en el nivel de inflación en Panamá.
El otro factor que incidía negativamente en los costos de los bienes y servicios era el alto precio de los combustibles. Esta tendencia empieza a revertir y según el BBVA el precio de los combustibles a nivel global está disminuyendo.
Juana Téllez, también economista jefe de BBVA para Panamá y Colombia, coincidió con la opinión de Hernández en que el comportamiento de la tasa de inflación iniciará su tendencia a la baja hasta septiembre. Pero advierte que en los meses de octubre, noviembre y diciembre próximo volverá a subir. Estos meses se caracterizan porque la demanda de productos y servicios se dispara en todo el país. Luego en el año 2014 volverá a marcar descenso considerable.
Yakarta Ríos, de la Organización de Consumo Ético, declaró que si las autoridades siguen teniendo intereses dentro de la cadena de abastecimiento de alimentos, la inflación no bajará y afirmó que en el país hay una gran especulación.
Según Ríos, los alimentos ya han bajado 30% a nivel mundial y en ningún momento esa situación se refleja en Panamá.
Economía local
Según el análisis del BBVA, la economía panameña mantendrá crecimientos de 8.1% y 7.6% en 2013 y 2014, respectivamente, impulsado principalmente por la inversión pública.
El desarrollo de grandes proyectos residenciales, mineros y energéticos por parte del sector privado y los megaproyectos estatales incidirán en el buen desempeño de la economía, señaló Téllez.
De acuerdo con sus cálculos, basado en datos oficiales, la tasa de inversión en 2011 fue del 26.6% del PIB y en 2012 aumentó a 29.5%; este año ascenderá a 31.3% y para el próximo se estima en 31.5%, “muy cerca de las tasas máximas observadas en los países del sudeste asiático”, mientras la tasa promedio en América Latina es inferior al 25% del PIB, especificó Téllez.
Indicó que las estimaciones de alza variaron favorablemente, en comparación a las previsiones hechas hace seis meses, pero advirtió que solo podrán mantenerse a mediano plazo si se encuentran fuentes privadas de inversión, que reemplacen el aporte actual que representa el gasto público.
“Para esto, deberán establecerse mecanismos de participación del sector privado y atraer fuertes flujos de inversión interna y externa”, indicó Téllez.
El escenario de Panamá supera la perspectiva de expansión global, calculada por el banco en 3.3% para 2013 y 4% para 2014.
El consumo de energía, ventas de vehículos, importaciones desde la Zona Libre de Colón y el crédito figuran como los principales indicadores en la aceleración de la economía para el año 2013.
Mientras que hay otras variables que mostraron en los primeros meses del año una desaceleración, como lo fue el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que creció entre enero y febrero un 6.5% anual, por debajo de la tasa registrada en 2012 de 9.5%; la recaudación de impuestos que pasó de 15.5% en 2012 hasta 12.7% anual al inicio de este año y la producción de cemento que pasó desde 26.2% en el año 2012 a 1.1% al inicio de 2013.
Precisó que estas nuevas fuentes podrían encontrarse en los sectores mineros y energéticos, aunque necesariamente tendrán que explorarse otros campos, que permitan mantener el crecimiento favorable y la baja tasa de desempleo.