Operaciones
- 30 países ya cuentan con el servicio de EasyTaxi, creada en Río de Janeiro, Brasil.
- 53 países es el alcance de la aplicación y los servicios de Uber.
A través de la historia, la tecnología y sus innovaciones ha sido causante de “robarles” los puestos de trabajo a muchas personas y el sector más reciente ha sido el del transporte público, sin embargo, en Panamá los choferes tradicionales parecen adaptarse al sistema.
La llegada de las aplicaciones móviles para encontrar taxi a las distintas ciudades de América Latina y el resto del mundo ha causado estragos entre los trabajadores de este sector, sin embargo, parece agradar a los usuarios del servicio.
En Panamá, aplicaciones como Uber, EasyTaxi y TuChofer, entre otras, han sido la solución perfecta para evitar el conocido “no voy”, además de asegurar un buen servicio y hacer la experiencia menos peligrosa.
Al ingresar a estas “app”, el usuario indicará su punto de ubicación y el destino al que desea llegar. Posteriormente, el sistema se encarga de ubicar el taxi más cercano y poner en contacto al usuario con el chofer del auto para que este le brinde el servicio.
“El servicio es un poco más costoso que tomar un taxi en la calle, pero por uno o dos dólares más vale la pena”, afirmó Carolina Rodríguez, quien asegura haber hecho uso de las diferentes aplicaciones en repetidas oportunidades.
Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los países donde operan estas aplicaciones y donde han causado disgusto entre los taxistas, en Panamá los choferes tradicionales han buscado adaptarse a la tecnología descargando las aplicaciones en sus celulares y haciéndose parte del sistema para así poder ser contactados por los usuarios cuando necesiten una carrera.
En el caso de Uber, el servicio es un poco más ejecutivo, puesto que los carros no están identificados con el color amarillo, el pago del servicio se hace a través de la tarjeta de crédito que el usuario haya vinculado con la aplicación y la empresa debe aprobar a los conductores.
En algunos países como Colombia y Francia, los sindicatos de choferes han manifestado que la competencia es desleal, puesto que ellos “no pueden competir con los automóviles de alta gama” que utiliza esta compañía.
Sin embargo, los ejecutivos de Uber han comentado que no pretenden competir con los taxistas tradicionales, ya que están dirigidos a un público que “normalmente sacarían un auto particular y que por fin sienten que encontraron una opción que les brinda seguridad y transparencia”.