Producción
- 85,000 quintales de café se tiene proyectado cosechar en el 2013-2014.
- 2,000 dólares fue el monto destinado para la obtención de semillas.
Los productores de café enfrentan problemas con las plagas, lo que causa baja producción y pérdidas cuantiosas para el sector. Esto ha motivado a incursionar en nuevas técnicas del cultivo, como la producción in vitro.
La plaga de la broca del café y la roya se mantiene latente, y ocasiona afectaciones en zonas como Renacimiento y Boquete, en la provincia de Chiriquí.

Estas dos plagas dejaron pérdidas, en Renacimiento, por el orden de los 4 millones de dólares en la cosecha 2012- 2013, al reducirse la cosecha en menos de la mitad, a solo 40,000 quintales de los 90,000 que cosechaban en años anteriores.
Sin embargo, se espera que para el periodo actual de cosecha 2013-2014 se logre obtener unos 85,000 quintales de café, ya que se ha trabajado en mejorar las prácticas agrícolas y los controles con productos químicos.

No obstante, se mantiene una creciente demanda del café especial de Panamá, y con ello, la necesidad de mantener especies nativas de alto rendimiento y resistentes a enfermedades, como la broca, el ojo de gallo o la roya del café.
De esta forma, el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) dio los primeros pasos para la reproducción de plantones, a través de la técnica de embriogénesis, mejor conocida como técnica in vitro, o sea la obtención de embriones a través de la semilla del café.
El proyecto está en la actualidad en el proceso de validación
“Estamos en la etapa de validación del protocolo de reproducción de plantones de café sanos que sean resistentes a las plagas y que garanticen altos rendimientos en la productividad y que permita a los productores recibir plantones 100% de cada una de las especies”, afirmó José Ángel Lezcano Barroso, gerente del Proyecto Nacional del Café del Idiap.
Asegura que la idea nace como una necesidad para encontrar plantas sanas y resistentes a las plagas que afectan a los cafetos.
Lo que se busca es que a través de la semilla se pueda lograr una planta que aumente los rendimientos, que dé calidad en el grano, lo que sería favorable para los productores económicamente y evitaría la inseguridad de estos al momento de comprar un plantón del cual no se obtienen en ocasiones los rendimientos esperados, señala el experto.
Hasta ahora no se puede cuantificar económicamente el proyecto porque se usan los laboratorios de Biotecnología del Idiap, ubicados en Divisa, para este proyecto y se destinaron unos 2,000 dólares para la adquisición de semillas y así poder avanzar en las investigaciones.
Los primeros resultados han sido favorables hasta el momento, ya que se han obtenido en los primeros análisis lo esperado en la etapa de semillas, aseguró.
Por ahora se avanza en el crecimiento de las primeras plantas, dijo.
Los resultados del proyecto se lograrán en dos años
El gerente del Proyecto Nacional del Café es enfático en señalar que los resultados finales de la investigación se podrán dar dentro de dos años (2016), cuando las plantas germinadas hayan crecido y se hayan dado las primeras producciones.
Otro de los aspectos que se consideran en el proceso de validación es que durante este periodo se establece el manejo científico de la semilla (embriogénesis) para obtener los embriones para la multiplicación de variedades sin contaminación por hongos o bacterias.
En la actualidad, los estudios están enfocados en dos variedades de semillas por solicitud especial, efectuada por un productor de Boquete, y una de las variedades es la borbón, esta es una planta nativa de buena taza. La otra que se ha contemplado es la catuai, las cuales se cultivan a 1,300 metros de altura.
“La idea de este proyecto científico es producir semillas y entregárselas a los productores para que la puedan germinar y puedan vender plantones sanos y genéticamente original”, explicó Lezcano Barroso.
Añadió que el trabajo de reproducción in vitro es tan delicado que de 20 semillas se logran unos seis plantones, después de seis meses. Para obtener una semilla de un embrión en el laboratorio se calcula un mes, luego demora dos meses en climatización en el laboratorio y unos tres meses más en un vivero para que salga una planta apta para el campo.